La temporada 1998-99 transcurría con un mapa ultra muy cargado: Frente Atlético, Ultra Sur, Boixos Nois, Riazor Blues y Biris Norte movían cifras importantes en sus fondos. Dentro del Frente Atlético funcionaba Bastión, el sector más radical del grupo, con presencia documentada de simbología neonazi y antecedentes en choques con aficionados rivales y antifascistas.
La Real Sociedad llegaba al Calderón el 8 de diciembre de 1998 con un desplazamiento convencional de aficionados, mayoritariamente sin perfil ultra organizado. Aitor Zabaleta era uno de esos aficionados: vecino de Andoain, abonado, viajero habitual con la peña de su pueblo.
