Caso editorial · Violencia ultra en España

Jimmy Manzanares 2014: el día que cambió el ultra español

La mañana del 30 de noviembre de 2014, horas antes del Atlético de Madrid-Deportivo de La Coruña en el Vicente Calderón, decenas de miembros del Frente Atlético y del Riazor Blues se enfrentaron junto al río Manzanares. Murió Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy, aficionado del Deportivo de 43 años. Fue el incidente más grave de la historia del fútbol español reciente y redefinió por completo cómo clubes, LaLiga, CSD y policía tratan a los grupos ultras.

Contexto previo

Noviembre de 2014: un mapa ultra en tensión creciente

En los meses previos al 30-N, la escena ultra española vivía un momento de choques crecientes. Frente Atlético y Riazor Blues arrastraban años de rivalidad directa con incidentes previos en desplazamientos. La Comisión Antiviolencia ya catalogaba a ambos grupos como de riesgo.

El Frente Atlético era entonces una de las hinchadas más nutridas de España, con sector propio en el Fondo Sur del Vicente Calderón y firmas internas con perfil hooligan. Su rival directo en LaLiga, además de Ultra Sur, era Riazor Blues: el grupo ultra histórico del Deportivo, fundado en 1987, radicado en el Fondo de Marathón del Estadio Riazor. Ambos grupos habían protagonizado incidentes menores en desplazamientos a lo largo de los 2000 y los primeros 2010.

El partido Atlético-Deportivo de la jornada 13 de LaLiga estaba señalado como encuentro de riesgo medio por las unidades de seguridad, pero no alto. El Deportivo había organizado un desplazamiento convencional de autobuses desde A Coruña con decenas de miembros del Riazor Blues entre los viajeros.

30 de noviembre de 2014

Cronología de la pelea junto al Manzanares

Las investigaciones posteriores reconstruyeron un encuentro que no fue casual, sino concertado a través de mensajes y redes cerradas entre firmas de ambos grupos, con punto de cita en los márgenes del río en las inmediaciones del Vicente Calderón.

Madrugada y mañana temprano

Las expediciones del Riazor Blues llegaron a Madrid durante la madrugada. Miembros de firmas del Frente Atlético se coordinaron por mensajería privada para salir al encuentro del grupo coruñés en las inmediaciones del estadio antes del partido. El punto de cita acabó siendo el paseo peatonal del Manzanares, junto al Calderón.

En torno a las 09:00

Decenas de integrantes de ambos grupos se encuentran junto al río y el choque es inmediato: golpes, patadas, barras y caídas al Manzanares. El enfrentamiento dura varios minutos antes de que la Policía Nacional llegue en número suficiente para dispersarlo. Varios aficionados resultan heridos y acaban en el agua.

Rescate y traslado

Los servicios de emergencia rescatan del río a varios aficionados. Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy, miembro del Riazor Blues, es sacado en estado crítico. Es trasladado al hospital, donde finalmente fallece a consecuencia de los golpes recibidos y la permanencia en el agua.

El partido se juega

El Atlético-Deportivo de la jornada 13 de LaLiga se disputa esa misma tarde en el Vicente Calderón, con el ambiente marcado por la noticia. El club rojiblanco guarda un minuto de silencio. Parte de la afición deportivista del desplazamiento se entera del fallecimiento durante el propio trayecto de vuelta.

Reacción inmediata

El pulso institucional de diciembre de 2014

La muerte de Jimmy disparó una reacción en cadena de clubes, federaciones y administración pública. La tesis de que los grupos ultras eran un problema de orden público más que un folclore de grada se impuso de la noche a la mañana en el discurso oficial.

El Atlético de Madrid anunció la retirada de carnés y entradas a miembros del Frente Atlético identificados en el choque y comenzó un proceso de revisión del acceso al Fondo Sur del Calderón. La Comisión Antiviolencia, dependiente del CSD, amplió las propuestas de sanción a los grupos implicados. La Fiscalía abrió diligencias por homicidio y riña tumultuaria.

Pocos días después, el Real Madrid anunció la expulsión definitiva de Ultra Sur del Fondo Sur del Bernabéu. La decisión no estaba motivada directamente por el caso Jimmy, pero sí por el contexto general de cordón sanitario a los grupos catalogados como radicales, acelerado por el impacto político y mediático del 30-N.

En A Coruña, el Deportivo se desmarcó del Riazor Blues y el entonces presidente declaró que el grupo no representaba a la entidad. El Ayuntamiento y la afición organizaron homenajes a Jimmy en los días posteriores, y la pancarta con su nombre pasó a acompañar las celebraciones en el Estadio Riazor.

Causa penal

El juicio por los hechos del Manzanares

La instrucción se prolongó durante años. La Audiencia Provincial de Madrid acabó juzgando a los acusados identificados por los hechos, con penas diversas por delitos de riña tumultuaria y, en los casos más graves, por homicidio.

El proceso penal fue complejo por la dificultad de individualizar golpes concretos en un choque multitudinario grabado de forma parcial por cámaras urbanas y teléfonos particulares. La acusación combinó delitos de riña tumultuaria con perfiles más graves para los acusados situados en el núcleo del enfrentamiento. El juicio dio lugar a condenas de distinta duración y a posteriores recursos, con pronunciamientos adicionales en instancias superiores.

La familia de Jimmy mantuvo activa la acusación particular durante todo el proceso y llevó el caso a foros civiles y sociales más allá del estricto procedimiento penal, con especial énfasis en el papel de clubes y federación respecto a la tolerancia histórica con los grupos catalogados como violentos.

Consecuencias para el ultra español

Qué cambió después del 30-N

El caso Manzanares marcó un punto de inflexión en la aplicación real de la Ley 19/2007 contra la violencia en el deporte. Entre 2015 y 2018 se desarticularon estructuras, se cerraron peñas y cambió la composición de varios fondos históricos.

Aplicación efectiva de la Ley 19/2007

Hasta 2014 la catalogación antiviolencia tenía impacto limitado sobre el acceso físico a los estadios. Desde 2015 se refuerzan los vetos individuales, las prohibiciones de desplazamiento y las identificaciones masivas en acceso a fondos. El precio social de ser ultra catalogado sube.

Cordón sanitario a grupos históricos

Ultra Sur fuera del Bernabéu desde diciembre de 2014. Boixos Nois sin acceso al Camp Nou desde 2003 pero con cordón renovado. Frente Atlético severamente diezmado en el Calderón y en su traslado al Metropolitano. Biris Norte, Herri Norte, Indar Gorri y otros grupos negociando nuevos marcos con sus clubes.

Auge de las gradas de animación oficiales

En paralelo, los clubes apuestan por crear gradas de animación oficiales con peñas designadas: Grada Fans RMCF en el Bernabéu, Gol 1957 en el nuevo Spotify Camp Nou, Cerámica Animación en La Cerámica o Gol Animación en Mendizorroza. Modelo más controlado, menos autónomo que el grupo ultra clásico.

Descenso del ultra clásico

Diez años después del 30-N, el ultra español ha perdido peso frente a los modelos oficiales de animación. Quedan firmas activas, desplazamientos organizados y choques puntuales, pero el tamaño y la influencia cultural de los fondos ultras históricos ha bajado de forma medible desde 2014.

Homenaje y memoria

Jimmy en el Riazor y en la memoria ultra

Cada 30 de noviembre Riazor Blues y sectores de la afición deportivista recuerdan a Jimmy en el Estadio Riazor. Pancartas, velas y minutos de silencio mantienen viva la figura del aficionado fallecido en Madrid.

El Deportivo retiró el carné de abonado de Jimmy de la circulación ordinaria y su nombre aparece regularmente en los tifos del Fondo de Marathón. Su familia y el grupo mantienen una presencia activa en los actos conmemorativos, reivindicando la figura del aficionado más allá de la etiqueta de miembro del Riazor Blues que la cobertura mediática del 30-N redujo demasiadas veces a un trazo grueso.

El caso Jimmy Manzanares es referencia obligada en cualquier aproximación seria al mundo ultra español del siglo XXI. No porque defina a todos los grupos, pero sí porque marcó el punto en que el Estado, los clubes y la afición mayoritaria decidieron que los choques concertados entre firmas ya no cabían en el fútbol profesional.

Preguntas frecuentes

Preguntas sobre el caso Jimmy Manzanares

Respuestas a las dudas más buscadas en Google sobre la pelea del Manzanares del 30 de noviembre de 2014.

¿Qué ocurrió el 30 de noviembre de 2014 en el Manzanares?

La mañana del 30 de noviembre de 2014, horas antes del Atlético de Madrid-Deportivo de La Coruña en el Vicente Calderón, decenas de miembros del Frente Atlético y del Riazor Blues se enfrentaron junto al río Manzanares. En el choque murió Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy, aficionado del Deportivo de 43 años.

¿Quién era Jimmy?

Francisco Javier Romero Taboada, conocido como Jimmy, era un vecino de A Coruña de 43 años, miembro histórico del Riazor Blues. Viajó a Madrid con el desplazamiento organizado del grupo y falleció tras el enfrentamiento por causas relacionadas con los golpes recibidos y la caída al Manzanares.

¿La pelea fue espontánea?

No. Las investigaciones posteriores apuntaron a un encuentro concertado por redes sociales entre firmas de ambos grupos, con hora y lugar pactados en las inmediaciones del Vicente Calderón. No fue un choque casual en el acceso al estadio.

¿Qué consecuencias tuvo?

El caso marcó un antes y un después. LaLiga, clubes y Comisión Antiviolencia endurecieron la aplicación de la Ley 19/2007: retirada de carnés, vetos de acceso, cierre de peñas, reformas en la catalogación de grupos de riesgo y expulsiones de fondos históricos. Real Madrid expulsó definitivamente a Ultra Sur del Bernabéu ese mismo mes.

¿Se celebró juicio?

Sí. Años después del incidente, la Audiencia Provincial de Madrid celebró juicio contra los acusados por los hechos del Manzanares, con penas diversas por delitos de riña tumultuaria y homicidio. La causa se prolongó y generó recursos posteriores.